Amor de corazón 

¿Qué significa amar de corazón? 
Es una pregunta frecuente en las relaciones. Antes de responder a la pregunta, me he dado cuenta a lo largo de mi vida, que el orgullo es el causante de mil cosas que pudimos haber evitado y sufrimiento que pudimos haber no tenido. Sin embargo es difícil para uno mismo darse cuenta de nuestros momentos de orgullo. 

Tal vez no haya sido culpa tuya, tal vez no te corresponda ser quien busque esa reconciliación en primera instancia, tal vez no tengas que ser tu quien quiera arreglar las cosas todo el tiempo, pero si tu orgullo está logrando desaparecer, aprovecha la oportunidad que se te presenta y hazlo. Puede que no sea lo correcto pero es mejor saber que hubo un intento de reconciliación a que simplemente pasó a ser alguien más en tu vida que no significó nada. 

¿Por qué siempre yo? Me he llegado a preguntar; pero también caigo en cuenta en que gracias al primer paso que he dado, he logrado muchas cosas que no hubiesen sido posibles si mi orgullo no hubiera cedido. Ahora va, ¿Qué es amar con el corazón? 
Amar con el corazón es cuando la persona que está a tu lado hace que ese orgullo desaparezca de tu vida en toda situación; es no poderte visualizar con alguien más que no sea esa persona; es sentir un cariño inmenso que haga que cualquier cosa o situación cambie tus reacciones hacia esta. 

Amar es sentirte identificado con esa persona en muchos aspectos; es tener en la mente a esa persona durante todo el día alegrándote por ratos cuando la piensas; es saber que existe alguien que se preocupa por ti; y sobre todo, es saber cuando esa persona también te ama a ti de corazón. 

Anuncios

Ausencia 

¿Por qué nadie me dijo que esto era tan difícil? ¿Por qué se complica tanto? No sabes cuánto te extraño y cuánto extraño poder tomar tu mano, poder llamarte amor, poder decirte que te amo. Me hace falta un abrazo tuyo, de esos que me transmitían amor a enormes cantidades, aquellos que me daban a entender que todo estaría bien y que no pasaría nada malo, ese abrazo tuyo que me confortaba y me hacía sentir seguro pasara lo que pasará. 
Felicitarte por tus logros, apoyarte en tus proyectos por realizar tanto personales como profesionales. Poder admirarte a lo lejos y sonreírte recibiendo de ti esa sonrisa característica que cerraba tus ojos casi en su totalidad y mostraba esa felicidad por estar juntos. 
Todos lo saben, te amo inmensamente, ¿por qué no lo sabes tú? ¿Erré en no decírtelo cada día a cada hora? 

Hoy, en este momento y a estas alturas sólo puedo fantasear en que tú puedas leer esto. Pero sinceramente quisiera que estuvieses a mi lado, tomando mi mano y viéndome a los ojos sonriendo mientras te digo que te amo con mi corazón entero. 

Errores 

Sé que me he equivocado, sé que he cometido errores, pero ¿quién en este mundo no ha cometido algún error?Por supuesto existe una gran diferencia entre aquellas personas que cometen un error y siguen por la vida como si nada, que piensan que las cosas se van a arreglar por si solas y que aún conscientemente saben que se equivocaron, no aceptan sus errores y por esto mismo siguen cometiendo más y más errores que los llevaran a un fracaso personal.

Pero también existen aquellas personas que como yo, hemos cometido errores y que tal vez en un principio no nos damos cuenta del daño que causamos a otras personas por ese error y principalmente del daño que nos hacemos nosotros mismos, sin embargo, para nosotros llega ese momento o esa persona que nos hace ver el error que cometimos, y tal vez es difícil aceptarlo o tal vez no, pero al final nos percatamos que ese error es para aprender de él y que si existe la posibilidad o la vida nos da una oportunidad de remediarlo, haremos lo posible por hacerlo. 

No es un camino fácil. Ese sendero del arrepentimiento y conciencia es complicado de atravesar pero no imposible. 

Ahora puedo decir que no vivo en la negación o necedad de mis acciones. Sea cual sea la situación en la que nos encontremos hay que saber que nos costará el doble o el triple arreglar aquello que por nuestro error arruinamos, pero la motivación que debemos tener recae en ese sentimiento de superación. Superar eso que si bien no fue bueno, tenemos claro que podemos arreglarlo con esfuerzo y dedicación. 

El primer paso para el arreglo de una equivocación es el arrepentimiento sincero; sólo de esta forma y con constancia en nuestro comportamiento se logrará un éxito en todo lo que uno como persona nos proponemos a demostrar a los demás y principalmente a nosotros mismos.

Mi amor 

Había pasado por muchas cosas; tristes, felices, problemas y emociones fuertes. Mi vida giraba al rededor de mi tristeza y desesperación por no encontrar a mi ‘media naranja’ como muchos dicen. Estaba consciente que en algún momento de mi vida encontraría aquella persona con la que podría compartir mil experiencias hermosas. Aquella con la que iba a llegar un día a casa y presentarlo como mi pareja; con la que todos dijeran ‘oye, hacen una linda pareja’ ‘oye te ves enamorado realmente’ pero mi búsqueda no había sido satisfactoria.
Había veces que mi mente no pensaba más en eso porque me hacía sentir solo, pero un agosto la suerte estuvo de mi lado. Algunos dirán que fue una hermosa casualidad pero otros estarían de acuerdo conmigo que había ganado algo muy valioso y que la vida había enviado a esta persona a mi por alguna razón y tenía que aprovechar el momento. 

¿Cómo fue que sucedió? Aún no tengo la respuesta, simplemente pasó. De nuevo tenía una sonrisa de oreja a oreja en mi rostro todos los días, de nuevo era feliz.

Al principio no pensé que me pasarían todo tipo de cosas a su lado pero el tiempo me fue demostrando que era la persona indicada para mí. El tiempo me dijo que tú eras la persona perfecta para mi vida. 

Tal vez puedo sonar muy cursi pero es difícil que sea así. 

Ahora todos los días al despertar me levanto con una felicidad que hacía mucho no pasaba. Saber que tengo una persona valiosa a mi lado es una de las tantas maravillas que he podido experimentar y me siento la persona más enamorada del mundo. ¿Por qué del mundo? ¿No es una exageración? Este tipo de preguntas llegaban a mis oídos con frecuencia pero mi respuesta siempre era “no lo es, realmente es mi mundo, mi todo, mi vida” porque si yo perdiera a esta persona tan linda no podría con la carga en mi conciencia de que la vida te envió a mí por la misma razón por la cual yo llegué a la suya. Para quedarme. 

Tal vez tendríamos algunas diferencias pero esas mismas diferencias me hacían quererlo cada día más, porque me demostraban que era la persona con la que quería pasar el resto de mi vida. 

Hoy sé que no me he equivocado en cuanto a pensar que es mi vida, porque con el pasar de los días se refuerza más cada vez el hecho de que lo amo con todo mi corazón y nada ni nadie podrá cambiar lo que siento por él; ese que me hace El Niño más feliz y loquito de todos. 

Dilema

Ya no puedo seguir, ya me harté de repetir la misma historia siempre. Soy un idiota por no aprender de mis errores, pero también busco y estoy con puros idiotas. ¿Acaso es difícil encontrar alguien sincero en estos momentos? 

A veces pienso en no existir. Si no existiera tal vez mi ex estaría feliz, no habría sufrido una decepción por estar conmigo. Tal vez estaría más cómodo de no haber pasado lo que pasó conmigo. Mi otro ex, el drogadicto estaría mejor sin haberme conocido, sin saber ni escuchar mis quejas acerca de su salud y mis preocupaciones inútiles que obvio, no sirvieron de nada. 
Aquella primer persona, tal vez no estaría donde se encuentra ahora, seria insegura, con miedo, descuidado; porque conmigo superó todos esos paradigmas. Y esta persona que se encuentra hoy a mi lado tal vez estaría sufriendo, llorando cada noche por el engaño que vivió, cada mañana despertando y preguntándose lo mismo que me pregunto yo, tal vez pensando en dejar de existir como yo en este momento. Decepcionado y con miedo real a tener una relación de nuevo. Temor a que le vuelvan a hacer lo que le hicieron y peor aun, no poder superarlo, por que yo fui, yo soy quien lo ayudó a superarlo, llegue en el momento indicado para él, para evitarle ese pensamiento que ahora tengo yo. No me había puesto a pensar las cosas de esta manera. 
Tengo un gran cariño por la mayoría de mis ex y me preguntan ¿Por qué? Porque yo he marcado sus vidas, y si yo no hubiese estado en ellas pudieron ser mejores o peores, no lo sabré pero la única razón por la que sigo escribiendo y no he tomado una soga para ponérmela al rededor del cuello son ellos. 
Hasta después de sufrir por ellos, me siguen preocupando, me sigo interesando mas por otros que por mi mismo, ¿Por qué? No entiendo. La razón de que esté así igual es por ellos. Porque ellos no saben lo que yo daría por su bien, no saben lo que rechacé y sacrifiqué por cada uno. No me valoraron. Pero ¿Por qué me valorarían si yo mismo no lo hago? Yo no tomaría importancia por alguien como yo. 
Por eso mismo estoy harto, mi respiración me tiene harto, mi saliva no la soporto, mis ojos viendo la realidad me matan. 
Me gustaría que fuera literal, y así, no estaría preocupándome por todos mis problemas en este momento. Sé que todo mundo tiene problemas y tal vez algunos tienen unos mas grandes y complicados que los míos, pero a ellos los admiro, porque pueden seguir, son fuertes, cosas como las mías serían algo insignificante en sus vidas; pero yo no soy así de fuerte, y esto que cargo no lo soporto más.
Realmente me hubiera gustado escribir algo especifico para cada uno de mis amigos y ¿por qué no? Para cada uno de mis ex, pero desgraciadamente no hay tiempo. Necesitaría los mismos días que tomaré para pensar el hecho de escribir algo en particular para cada uno. 
Me paro del sillón, levanto mi brazo y lo muevo en honor a todos ustedes, todos aquellos que me cuidaron, los que no me cuidaron; los que me hicieron sonreír y los que no; los que me hicieron feliz y los que me lastimaron; los que estuvieron ahí conmigo en mis peores momentos y los que se rieron de estos. 
Tal vez después de todo esto podré reírme junto con ustedes. Es mi turno de reír mientras tu lloras, es mi turno de tranquilizarme mientras tu te preocupas. Es mi momento perfecto, este es mi último pensamiento, es mi escrito final.

¿Amistad o Amor?

Soy una persona necia pero hay veces que me gusta reflexionar sobre las cosas que hago. Hace poco me preguntaron:
¿Qué vale más, un amor o un amigo? Yo respondí, un amigo.
Pero en este momento no siento la misma seguridad de poder responder de la misma forma si me llegasen a preguntar una vez más. ¿Por qué? 
Tengo una amistad con alguien de hace ya varios años, es la persona más increíble que he llegado a conocer, es una persona con la cual puedo contar en diferentes situaciones, excepto en esta. 
¿Qué pasa conmigo? Tengo malos pensamientos a cerca de su pareja, algo siento hace unos meses que me hace dudar a cerca de si estoy haciendo bien en fijarme en alguien que no puedo tener por dos razones; una, tiene una relación con mi mejor amigo; dos, no estoy seguro de lo que siento. 
Mi amigo es muy importante para mi, pero me encuentro en un dilema; mi corazón es demasiado fuerte en estos momentos.
Un amigo estará siempre ahí para lo que necesite, me brindará su apoyo incondicional y si puedo, jamás lo perderé. Un amor estará de igual forma conmigo cuando lo necesite y cuando no, me consolará de forma diferente a la que un amigo puede hacerlo y tal vez me sentiré mejor a su lado, pero el precio es alto.
Desgraciadamente en esta situación debo elegir, no puedo quedarme con ambos, no puedo tener lo mejor de cada uno. Si elijo estar con mi amigo, debo despedirme de mi amor y tratar de superarlo, pero ahí estará mi amigo para consolarme.
Por otro lado, si elijo a mi amor estaré consolado por el mismo, es solo que… No será para siempre. 
Que mas quisiera que un amor fuera para toda la vida, pero no es así. El problema no sólo soy yo, sino su pareja también. ¿Qué hago con esas llamadas a media noche? ¿Qué hago si recurre a mi cada que se siente mal? ¿Qué hago si me roba un beso? Y mucho más importante ¿Qué hago si se repite todo?
Es algo difícil; los besos que me roba con tanta facilidad, me electrizan de los pies a la cabeza. ¿Será que el saber que no está bien hacerlo me hace quererlos más? He contado cada beso que me ha robado, y cada uno ha sido tan especial y sincero que me confunde.
Puedo sonar un poco hipócrita —acepto que soy mucho más que un simple hipócrita—pero ¿Qué hago con todo este amor? ¿Qué hago con mi corazón que lo pide a gritos? 
Debo tranquilizarme, tal vez debo alejarme de ambos, pero mi amigo no es el culpable, soy yo. 
Al parecer tengo que actuar ya, no puedo desperdiciar mas tiempo con esto, mi corazón sé que lo pide pero esta vez ganará mi razón, y tal vez, sólo tal vez, algún día nos volvamos a reencontrar en otras circunstancias. 

Perdido

Me doy miedo, tengo pensamientos malos. No sé si seguir con esto, me siento perdido, no se donde me encuentro. ¿Quién soy? ¿Quién es esta persona en la que me he convertido?

Aquel chico risueño y con la actitud más positiva que pueden conocer se ha ido. Estoy vacío, no siento nada de amor dentro de mi, no creo que sea una persona bien hoy. 
Ese chico que abrazaba a sus amigos con tanto amor y con tanta sinceridad está perdido, no lo encuentro. Me pregunto repetidas veces ¿Dónde estás? Pero no recibo una respuesta a mi cuestionamiento. 
¿Será que es momento de abandonar las esperanzas de encontrarme? ¿Tendré que dejar de buscarme? Ya no existo.
Temo que crean que estoy loco, no lo estoy. Mi miedo más grande es no poder tener la motivación que me anima a seguir día con día. No sé si las personas se den cuenta de lo que pasó realmente, tal vez ignoran mi situación por completo.
No tengo fe hacia nada, no tengo lo que yo quisiera tener. Carezco del sentimiento de felicidad y amor. Sonrío pero es una mascara. 
Odio los abrazos, odio las palabras bonitas y los cumplidos al aire me repudian. Estoy mal. Mis canciones favoritas son más tristes que yo. El escribir ya no me sirve de nada, no me desahogo por completo como antes, no me causa satisfacción y tranquilidad exponer mis sentimientos en estas palabras.
Deseo tranquilidad, anhelo el YO de hace unos años, de verdad lo necesito y lo quiero con todas mis fuerzas. ¿Qué hago para conseguir lo que me hace falta? 
Esta vez no tengo las respuestas y me preocupa. 

Miedo

Tengo miedo. Miedo de enamorarme una vez más y salir lastimado de nuevo. De no recibir todo lo que yo ofrezco. De que no me valoren otra vez.

Tengo nervios y estoy un poco dudoso acerca de mis decisiones en este momento.
¿Por qué me cuesta tanto confiar en alguien? Puede que sea el temor a vivir lo mismo que he vivido, pero también sé que no todas las personas son así. 
Sin embargo es difícil confiar en alguien. 
¿Debo arriesgarlo todo? Como muchos dicen “el que no arriesga no gana” ¿Es una buena filosofía? 
No estoy muy seguro, a veces el amor me deja estúpido por un tiempo, y mis decisiones durante el lapso de superarlo son erróneas y algo precipitadas. 
Tengo miedo, es lo único que sé con seguridad; miedo a las personas y miedo a mi mismo. 
Sigo esperando a que regrese la esperanza en mi. A que me levante una vez más para seguir adelante. 
Me cuesta mucho trabajo hacerlo yo solo, no puedo simplemente olvidar mis desgracias, no son fáciles. 
Estoy temeroso acerca del amor, todos me dicen que debo seguir y seguir experimentando. 
¿A quien debo creerles? A las voces en mi cabeza que me dicen “espera, lucha por lo que quieres” o a mis amigos que dicen “anda, conoce a más personas”
Me encanta sacar a tema el amor y mis fracasos, me encanta revivir mi vida a base de recuerdos, pero no debo hacerlo más.
Tengo miedo de salir a la realidad y seguir con mi vida, miedo de volver a experimentar dolor por un rechazo.
A lo mejor soy alguien cobarde, pero mi cobardía no es querer seguir con mi vida sino que tengo miedo de que me enamore de nuevo y no sea la persona indicada.
No puedo asegurar nada, todo es muy confuso, mi miedo es inmenso, mi corazón siente amor pero mi cabeza quiere que piense las cosas con claridad. 
Ahora no sé quien soy, no sé qué persona es ésta que está aquí, aquella que veo cuando me paro frente al espejo. ¿Quién eres? Me pregunto. No sé responderlo. 
Alguien me comentó una vez: “quien te tenga como novio es la persona mas afortunada” pero no me considero una fortuna, soy normal, soy alguien como cualquier otro. ¿Cómo puedo ver lo que otros ven en mi? ¿Por qué no puedo ver más allá de mis intereses? ¿Debo aprender a quererme? 
Me quiero, eso creo. No estoy seguro de que siento por mi. No puedo ser sincero al decir que me siento cómodo. Tengo miedo, me paralizo cuando debo hablar conmigo y valorarme.
Tengo miedo de darme cuenta que mi peor enemigo y la persona que más me odia soy yo mismo. 

Solamente solo

Mis días al despertar eran muy parecidos unos con otros. No había algo que me hiciera abrir los ojos cada mañana y levantarme con ese ánimo con el que me despierto ahora cada día. 
Prácticamente me la pasaba pensando en el amor un 80 por ciento y el otro 20 en alguna tontería. ¿Dónde hallaré el amor? Me preguntaba sin falta cada día.
¿Por qué no has llegado a mi? ¿Por qué no puedo encontrarte para dejar de preocuparme? 
Todo se juntaba en mi mente, miles de preguntas a cerca de como llegarías a mi vida. Mil formas y situaciones donde imaginaba que llegabas “solo” como dicen. Y nada.
Ahora analizo a mi yo de hace un tiempo y noto que tomaba demasiada importancia al amor. Preocupándome no lo tendría, perdiendo tiempo con personas inútiles tampoco. 
Necesitaba despejar mi mente, necesitaba volver a sentir esa emoción con un mensaje o llamada de aquella persona. Me hacia falta vivir. 
Estuve tanto tiempo preocupado por no tener una relación estable que olvidé vivir. Olvidé divertirme con mis amigos y emocionarme por cosas absurdas tal vez; perdí los ánimos, perdí mi esencia como persona y eso hizo que pasara desapercibido por mucho tiempo. 
Justo en el momento en que dejé de preocuparme por estar solo, de quejarme por no despertar con un mensaje de ‘buenos días’ y de lamentarme del pasado logre comprender la frase “el amor llega solo”.
Lo que nunca nos dicen es que a la última palabra de esa oración le hace falta una tilde. 
El amor llega solo, pero sólo si tu lo quieres, sólo si dejas de comparar y tratar de encontrar culpables para tu situaciones; si sigues viviendo en tu pasado, es obvio que no lo encontrarás. El amor no llega solo, tu debes llegar solo al amor, sin preocupaciones, sin prejuicios ni viviendo de la mano con tu pasado. Sólo cuando aprendas a estar solo, lo hallarás. Una vez que sueltes tus tragedias y todo lo que llevas de la mano entonces el amor podrá tomarla y ahí verás y podrás decir que “el amor te ha llegado solo”.

Mentiras

Sabes mentir tan bien que nunca me di cuenta de lo falso que eras, las mentiras que me dijiste y con las que viví todos estos años.
Hoy se escurre una lagrima por mi mejilla y me alegra saber que controlo mejor mis emociones en estos momentos que hace unos años. 
Pude haberte llorado mucho más que unas pocas lagrimas en este día, pero no fue así.
Me doy cuenta de que anduve con una persona fea, y no por físico, sino por actitudes. No quiero sonar ardido, no lo soy. 
Me veía contigo a futuro, me sentía bien el sólo pensar estar a tu lado pero ahora sé que me hubiese arrepentido porque no lo vales.
No vales mi lagrimas, no vales mis sonrisas y no vales mis pensamientos. No vales.
No tengo mucho que decirte, pues todo lo nuestro fue una mentira.
Después de estos años me voy dando cuenta que todas las cosas que me decías fueron mentira, las cosas bonitas fueron solo una farsa tuya. Las peleas por mis errores fueron una excusa estúpida de tu parte cuando bien sabias que yo no era el del problema, sino tú.
Tal vez he aparentado por años que no me importas pero ahora si puedo decirlo con certeza. Me vales un carajo. 
No te voy a decir nada a cerca de esto, no tiene sentido abrir heridas que supuestamente sanaron hace tiempo. Y con todo esto me doy cuenta de tu actitud aquella vez que fui a buscarte para recuperar lo que teníamos, eso que tanto me encantaba y me hacía sonreír. 
Entiendo el motivo de la decisión de ese día, y fui mucho para ti, porque de algo estoy muy seguro… En tu vida encontrarás a alguien que te de todo lo que yo te di, que te quiera como yo lo hice y que de todo por ti como yo. 
No exagero, digo la realidad del asunto y sé que ahora con tu madurez sabrás que digo la verdad.